Detector de presencia: cómo funciona y cómo se conecta

Detector de presencia: cómo funciona y cómo se conecta

Un detector de presencia es un dispositivo electrónico equipado con sensores capaces de detectar cualquier movimiento en el área en la que está instalado. La finalidad es activar un sistema de iluminación, de climatización o ventilación o de vigilancia.

Habitualmente los consumidores identifican los detectores de presencia y sensores de movimiento como el mismo dispositivo ya que pertenecen a la misma familia. Conectados a ciertos sistemas, ambos tienen como objetivo el ahorro y la máxima eficiencia energética como muchos otros sensores inteligentes. Pero los expertos insisten en diferenciar ambos dispositivos en base a la evolución tecnológica que ha tenido cada uno de ellos.

Diferencia entre sensores de movimiento y detectores de presencia

Así, mientras los sensores o detectores de movimiento, caracterizados por una menor sensibilidad, detectan el calor que desprenden las personas u objetos móviles a través de infrarrojos, activándose o desactivándose en función de esta imagen térmica, los detectores de presencia funcionan de un modo similar, pero con una mayor sensibilidad al movimiento y captando la luz o el calor de forma continuada.

DESCARGA GRATIS NUESTRA GUÍA “TENDENCIAS EN VENTILACIÓN RESIDENCIAL”

A partir de estas diferencias, las aplicaciones de unos y otros dispositivos serán diversas. Mientras los detectores o sensores de movimiento están especialmente indicados para zonas de paso como vestíbulos, escaleras, pasillos, etc., los detectores de presencia se utilizan frecuentemente en zonas de interior o áreas en las que las personas permanecen por un largo periodo de tiempo como oficinas, salas de reuniones o colegios.

Cómo funciona un detector de presencia

Los detectores de presencia basan su funcionamiento en la localización de personas para la activación o desactivación de un sistema, a través de diferentes tecnologías:

  • Detectores por infrarrojos: denominados PIR (Passive Infrared) son los más comunes. Basan su funcionamiento en la variación de temperatura que se produce con la presencia humana con respecto al mismo espacio cuando está vacío. Se caracterizan por detectar con mayor precisión los movimientos que “cruzan” su campo de visión con respecto a aquellos movimientos que se producen desde o hacia el dispositivo. Además no son los más indicados para captar pequeños movimientos.
  • Detectores por ultrasonidos: se utilizan en espacios que requieren un mayor nivel de sensibilidad y utilizan una tecnología más avanzada. Su funcionamiento se basa en la diferencia entre la frecuencia de onda emitida y la recibida. Son detectores capaces de captar la presencia a través de objetos y obstáculos que bloqueen la “vista” del sensor. Su principal desventaja es que no sólo responden al movimiento de personas, sino también de cualquier objeto y son sensibles a elevados niveles de vibración o flujos de aire.
  • Detectores duales: combinan las dos tecnologías anteriores. Son los más fiables ya que eliminan la posibilidad de falsos problemas de encendido o apagado al funcionar ambas tecnologías al mismo tiempo. Los detectores duales se utilizan en aplicaciones donde es necesario un elevado nivel de detección por lo que se aplican de forma habitual en salas de conferencias, aulas e incluso son muy utilizados en el ámbito de la seguridad.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de su instalación

Los detectores de presencia se caracterizan por su sencilla instalación y por sus múltiples beneficios, especialmente en relación con el ahorro y la eficiencia energética. A diferencia de los sistemas conectados, pueden ayudarnos a iluminar estancias sólo en caso de que estén ocupadas, pero también conectar equipos de aire acondicionado, ventiladores o extractores de baño cuando sea necesario su uso.

A la hora de su instalación habrá que tener en cuenta algunos aspectos. Por ejemplo, decidir si optamos por detectores de techo, de pared o si serán de superficie o empotrables. En cualquier caso, debemos saber que el detector es más sensible al movimiento que cruza el haz de detección que al que sigue su misma trayectoria.

Consejos de instalación de detectores de presencia

También es aconsejable colocar el detector a una altura mínima de 2,5 metros e instalarlo en aquel lugar que le permita abarcar un mayor ángulo de detección y, sobre todo, seguir las recomendaciones de cada fabricante.

En aquellos casos en los que el detector de presencia se instale en algún espacio exterior será necesario optar por un dispositivo de alto grado de protección IP contra la entrada de agentes externos.

Estudio de dos instalaciones de ventilación en un obrador

Haz un comentario