El Blog de la ventilación eficiente

El Blog de la ventilación eficiente

Suscribir al blog

Extractores de humo: componentes y funciones

Publicado por S&P el Apr 29, 2019
0 comentario

Los extractores de humo son dispositivos para sistemas de ventilación localizada indispensables en espacios como las cocinas. Esto se da tanto en cocinas domésticas como industriales, para garantizar un ambiente saludable y seguro para los usuarios.

La falta de un sistema de extracción significa que el calor, el humo y los gases tóxicos de los procesos de combustión y cocción circulan por el ambiente propagándose a otras estancias de la vivienda o edificio ocasionando problemas de contaminación del aire interior en forma de humos, olores, humedades y alteraciones de la temperatura.

Qué es un sistema de ventilación localizada

En general, la ventilación tiene como objetivo la sustitución de una porción de aire, considerada indeseable, por otra que nos permita mantener el aire interior de una estancia o recinto en un grado de contaminación, temperatura, humedad, etc., adecuado a las condiciones requeridas en cuanto a salud y bienestar.

A la hora de determinar el sistema de ventilación necesario para una estancia o local es necesario tener en cuenta diversos aspectos:

  • Determinar la función a realizar (cuál es el tipo de proceso a efectuar: evacuación de calor, eliminación de polvo, etc.) y cuál es su forma de producción.
  • Fijar el sistema de ventilación adecuado: ventilación ambiental o localizada.
  • Calcular la cantidad de aire necesaria.
  • Determinar puntos y superficie de entrada de aire.
  • Establecer el trayecto de circulación del aire.

Ventilación localizada VS. Ambiental

Ventilación ambiental es la que se práctica en una estancia o recinto, renovando todo el volumen de aire por otro de procedencia exterior. Por otro lado, la ventilación localizada es la que pretende captar el contaminante en el mismo lugar de su producción, evitando que se esparza por el local.

La determinación del caudal de extracción puede hacerse por dos métodos:

  • Si la contaminación del aire procede principalmente de la ocupación humana: se establecen 7,5 litros por segundo y persona.
  • Si la contaminación procede de otras fuentes (por ejemplo la cocción en una cocina): el caudal se establece por el número de renovaciones por hora (N); en el caso de cocinas domésticas es de 10 a 15 N y en las industriales de 15 a 20 N.

Con todo ello, parece claro que el sistema de ventilación idóneo en las cocinas será un sistema de ventilación localizada, que se logrará mediante la instalación de extractores de humo o campanas de extracción. Es el sistema más racional y económico, así como el único eficaz, si lo que queremos es controlar emanaciones tóxicas o de humos. Es decir, el que nos va a permitir capturar la contaminación a medida que se produce y en el mismo lugar de origen, para así impedir su difusión por todo el ambiente.

DESCARGA GRATIS NUESTRA GUÍA «CLAVES Y CONCEPTOS DE LA VENTILACIÓN LOCALIZADA»

Componentes y funciones de un extractor de humos

Un extractor de humos es un dispositivo de ventilación que, por lo general, se presenta en una caja cerrada con una cara abierta hacia el foco de emisión de los elementos nocivos y contaminantes. De ésta misma, parte un conducto de evacuación activado por un extractor mecánico.

Sus componentes principales son:

  • Campana: dispositivo diseñado para la captación del aire contaminado. Suele tener una forma ahusada o piramidal.
  • Cabina: tiene forma de paralele-pídedo descansando en el suelo, cerrado, con una cara abierta por la que aspira.
  • Plenum: cámara intercalada en una conducción o captación de aire para uniformizar la presión.
  • Tobera: elemento de captación cuyo diseño estrecha la boca de captación para aumentar la velocidad del aire.
  • Extractor centrífugo o ventilador: mecanismo que proporciona la energía necesaria para que el aire circule a través de la campana, el conducto y el depurador a un caudal establecido. Este caudal incorpora filtros para retener la grasa e impedir que quede en el propio extractor y/o conducto.

Principios a tener en cuenta

Hemos de tener en cuenta una serie de principios en relación a su funcionamiento:

  • Pérdida de carga: es la pérdida de presión que se origina al circular el aire por una canalización, a la entrada o por obstáculos en la misma, debido al rozamiento, al cambio de dirección o choques. Se mide en milímetros de columna de agua (mm c.d.a.) o bien en Pascales, 1 mm c.d.a. = 9,81 Pascal.
  • Pérdidas de entrada: es la pérdida de carga que se produce al entrar el aire a una canalización o elemento del sistema de ventilación.
  • Velocidad de captación (o de arrastre) (Va): es la velocidad del aire en la boca de una campana o cabina necesaria para vencer las corrientes contrarias y recoger (arrastrar) aire, gases, polvo o humo, obligándoles a entrar en las mismas.

En esencia, un extractor de humos o campana no sólo evita que nuestra cocina acabe impregnada de grasa y olores al cocinar los alimentos sino que también eliminan los gases contaminantes del aire interior como el monóxido de carbono o los óxidos de nitrógeno procedentes de las placas de gas.

Cómo mejorar la eficiencia energética con un sistema DCV

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *