Materiales aislantes térmicos: tipos y aplicaciones

Materiales aislantes térmicos: tipos y aplicaciones

Con la próxima entrada en vigor a partir del 1 de enero de 2019 de las obligaciones que establece la Directiva Europea 2010/31/UE sobre eficiencia energética en los edificios en relación al compromiso de que todos los edificios de titularidad pública sean edificios de consumo casi nulo (EECN), y la inminente publicación del nuevo Código de la Edificación donde se recogerán las directrices de la definición de lo que debe ser un edificio de estas características, es previsible que el aislamiento térmico en general, y los materiales aislantes térmicos, en particular, se conviertan en el eje fundamental de cualquier proyecto tanto de rehabilitación como de obra nueva.

La importancia del aislamiento térmico

Y es que, si tenemos en cuenta que una cuarta parte del consumo de energía de Europa procede del sector residencial, el aislamiento térmico de nuestros edificios debe ser el primer paso para mejorar la eficiencia energética, tanto de los elementos que forman parte de la edificación, como de sus instalaciones.

Cualquier actuación encaminada a mejorar la envolvente térmica de los edificios de nueva construcción y de los existentes pasará por la elección de un material aislante que cumpla las prestaciones necesarias para conseguir los objetivos de eficiencia energética, con lo que se reducirá la demanda de energía sin renunciar a un nivel de confort adecuado para los usuarios. Un paso además necesario para obtener la máxima calificación energética.

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Aislantes térmicos: tipos de materiales

Antes de nada, debemos definir el aislante térmico como aquel material, empleado generalmente en la construcción, cuya función es la de reducir la transmisión de calor a través de la estructura sobre la que se instala.

Existen diversas clasificaciones de los aislantes térmicos, por ejemplo, en cuanto al material aislante en sí o en cuanto al formato en el que se presenta. En cuanto al material como aislante térmico podemos diferenciar entre:

  • Aislantes sintéticos. Son aquellos compuestos por materiales sintéticos como el plástico, los polímeros procedentes del petróleo y otros materiales sintéticos. Son muy efectivos térmicamente. Los más comunes son:
    • Poliestireno expandido (EPS). Es uno de los aislantes más utilizados por su densidad y baja conductividad térmica.
    • Poliestireno extruido (XPS). Muy similar al anterior, pero con la ventaja de que se puede mojar sin problema ya que es muy absorbente. Se utiliza con frecuencia por sus múltiples aplicaciones.
    • Poliuretano. Tiene un mayor rendimiento térmico que los anteriores, pero se usa generalmente proyectado como espuma.
    • Rollos reflexivos. Son rollos formados por una o varias capas, de grosor variable, de burbujas de polietileno entre varias finas láminas de aluminio utilizados especialmente en zonas climáticas suaves.
  • Lanas minerales. Es el material aislante más empleado. Son productos aislantes constituidos por un entrelazado de filamentos de materiales pétreos que forman un fieltro que mantiene entre ellos aire en estado inmóvil.  Resultan muy versátiles y eficaces ya que además de proporcionar un buen nivel de aislamiento térmico también actúan como aislamiento acústico y ofrecen un elevado nivel de protección contra el fuego.  Dentro de las lanas minerales se distinguen fundamentalmente dos tipos:
    • Lana de roca o lana mineral (SW). Se fabrica a partir de roca volcánica y se presenta en forma de manta, panel no rígido o rollo. Se utiliza en cubiertas, forjados, fachadas, suelos, falsos techos, buhardillas o tabiques interiores.
    • Lana de vidrio (GW). Se fabrica fundiendo arena a altas temperaturas y su estructura está formada por finas fibras de vidrio unidas por un aglomerante o resina. Se considera mejor aislante acústico que la lana de roca y resiste mejor a la humedad. Al ser más liviana que otros aislantes y de muy baja conductividad térmica, consigue una mayor eficiencia con el mismo espesor.
  • Aislantes ecológicos o naturales. Su uso está cada vez más extendido porque no contienen sustancias ni aditivos y por tanto son más respetuosos con el medio ambiente. Este tipo de aislantes, además, son reciclables y biodegradables. Los aislantes naturales más comunes son:
    • Corcho. Es el de mayor aceptación porque además de sus buenas propiedades como aislante es reciclable y renovable. Se presenta en diferentes formatos; en forma de virutas para rellenar cavidades, en forma de paneles de corcho prensado o incluso proyectado para cubiertas o revestimiento de superficies.
    • Lino. Procede de una planta de fácil cultivo de la que se obtienen fibras reciclables que se utilizan como aislante.
    • Celulosa. Formada por residuos de papel que se reciclan en forma de aislante para su aplicación por insuflado en cámaras, trasdosados o sobre forjados.
    • Lana de oveja. Aislante de procedencia animal que cuando se humedece mejora su capacidad de aislamiento.
    • Arlita, perlita y vermiculita. Son aislantes minerales muy frecuentes en la construcción tradicional y de gran capacidad ignífuga.
    • Fibra de coco y el algodón. También se utilizan como aislantes naturales en forma de mantas.

Paneles sándwich

Independientemente de todos estos materiales, existen en el mercado los llamados paneles sándwich como otra opción más de aislante térmico. Estos panales sándwich funcionan como aislante y como cerramiento y están formados generalmente por dos chapas de acero perfilado y un núcleo de poliuretano, un tablero de fibras en bruto para la cara que no queda vista y un tablero de madera con acabado decorativo. Se utilizan para revestir techos de habitaciones, inclinadas o no, directamente sobre las vigas de la cubierta.

Este tipo de aislamientos facilitan notablemente los trabajos de rehabilitación.

Aplicaciones en función del formato

Los diversos materiales aislantes pueden presentarse en diversos formatos que determinarán la forma en la que deben ser aplicados. Como resumen podemos decir que podemos encontrar:

  • Placas o paneles. Pueden ser rígidos o semirrígidos y necesitan fijación a un soporte.
  • Rollos, mantas y paneles no rígidos. Habitualmente se presentan en estos formatos los aislantes ecológicos o naturales y los de origen mineral. Se suelen colocar sobre perfilería, en la cámara entre el muro y placas de cartón-yeso, y también entre rastreles de suelos de madera o en falsos techos.
  • Espuma. Mediante insuflado y con aparatos especiales se inyectan en las cámaras de aire.
  • Partículas, bolitas, fibras. Al igual que en el caso anterior se suelen insuflar en las cámaras de aire.

En resumen, las posibilidades y formatos en cuanto a materiales aislantes térmicos son muy variadas por lo que será conveniente conocer sus propiedades para hacer el uso más adecuado de cada uno de ellos en función de las necesidades y requerimientos de cada proyecto.

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