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¿Cómo influye la ventilación mecánica en la eficiencia energética de un edificio?

Publicado por S&P el Mar 22, 2021
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Si hay dos prioridades que marcan el futuro de la edificación son, sin duda, garantizar la salubridad y confort de los espacios interiores, a la vez que se contribuye a la sostenibilidad. Por eso, el binomio ventilación y eficiencia energética es el eje sobre el que se deben diseñar los nuevos proyectos arquitectónicos o de reforma de edificios ya existentes. Repasamos cuáles son las ventajas concretas que aporta la ventilación mecánica al ahorro energético en todo tipo de entornos.

¿Qué es un sistema de ventilación?

Se entiende por ventilación el proceso por el que se renueva el aire del interior de un edificio. Tradicionalmente, la ventilación era manual y se llevaba a cabo mediante la apertura de ventanas o puertas para permitir la entrada de aire del exterior. Un sistema que podía ser eficaz pero que entra en contradicción con la apuesta por la eficiencia energética, puesto que la experiencia nos indica que los tiempos de apertura se suelen alargar y el gasto energético es enorme. El ahorro energétio ya no es una opción, sino una obligación que se ha incorporado a las exigencias de la normativa marcada por la UE en materia de eficiencia energética en la construcción. El objetivo europeo es claro: conseguir, en el año 2050, que todo el parque edificado esté completamente descarbonizado.

Es en este punto, en el de la necesidad de aunar sostenibilidad y salud, cuando cobra importancia la ventilación mecánica controlada de los edificios. Se trata de instalar sistemas que controlen el flujo de entrada de aire exterior sin que se creen descompensaciones térmicas importantes y el consumo energético no se vea afectado. Es decir, mantener la eficiencia energética sin impactar en la calidad del aire ni el confort térmico.

Básicamente, existen dos formas de acometer ese proceso de ventilación mecánica:

  • Simple flujo: el ventilador se utiliza para expulsar el aire viciado, mientras que la aportación de aire del exterior se produce de manera natural mediante rejillas.
  • Sistema de doble flujo: cuenta con dos ventiladores, uno para la extracción y otro para impulsar la entrada de aire limpio. Con este sistema de doble flujo se mantiene un control preciso del caudal de aire y, por lo tanto, es el más efectivo en lo que se refiere a eficiencia energética.

Existen otros sistemas que puntualmente, especialmente en rehabilitaciones, podrían realizar las funciones de renovación de aire como: sistemas por admisión (el aire se impulsa en el interior de la vivienda, sistemas descentralizados (renovación del aire por local), extracción puntual en baños, etc. 

El concepto de eficiencia energética

De forma general, la eficiencia energética alude a las actuaciones que tienen como objetivo no desperdiciar energía. Es algo similar al concepto de reciclado, pero en este caso aplicado a los recursos energéticos. Si trasladamos esta idea al ámbito de la construcción, se trata de adoptar medidas para que ajustemos el consumo energético sin perder niveles de confort y salubridad en el interior de los edificios.

Existen dos tipos de intervenciones que contribuyen a optimizar la eficiencia energética en los edificios:

  • Medidas pasivas: son las relativas a las condiciones arquitectónicas y a los materiales usados en la construcción de los edificios. Hablamos de temas como la orientación de la construcción, la hermeticidad de los cerramientos, el aislamiento de la envolvente o la distribución interior de las estancias.
  • Medidas activas: implantación de equipos que optimicen el rendimiento de los sistemas de climatización y agua sanitaria, además de mecanismos para medir, monitorizar y controlar el consumo energético. Es en este apartado en el que se incluye la ventilación mecánica como factor esencial que contribuye a la eficiencia energética.

La relación entre ventilación y eficiencia energética

Una vez aclarados los dos conceptos, el de ventilación y el de eficiencia energética, es el momento de poner en valor hasta qué punto la instalación de un sistema de ventilación mecánica es clave para garantizar la eficiencia energética de un edificio. Recordemos que el parámetro de referencia en el que se mueve el diseño arquitectónico es el de los edificios verdes o construcciones pasivas.

En este nuevo modelo ecológico de edificios sostenibles, donde la estanqueidad es una prioridad, aunque parezca una contradicción, la ventilación natural ya no se plantea como no es una opción. La dificultad que supone controlar los caudales en este tipo de sistema, con el riesgo que suponga o bien un gasto energético excesivo o una mala calidad de aire, ha hecho que la normativa evite su instalación.

Por el contrario, son los sistemas de ventilación mecánica controlada los que garantizan ese triple control: correcta renovación del aire, mantenimiento del estándar de confort térmico y eficiencia energética. Y, sin ninguna duda, el sistema de doble flujo es la opción más completa, porque permite la aportación de una mejora sustancial: la posibilidad de incorporar un recuperador de calor tanto en entornos domésticos como en edificaciones de carácter industrial, así como la filtración del aire exterior y la mejora del aislamiento acústico del edificio.

De lo que no hay duda es que los edificios del futuro se beneficiarán del efecto combinado de ventilación y eficiencia energética, beneficios que revierten en la salud de las personas y del planeta. 

Asesoramiento técnico en ventilación

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