La nueva versión del Código Técnico introduce el caudal variable

La nueva versión del Código Técnico introduce el caudal variable

La ventilación de las viviendas se rige por el Documento Básico HS3 Salubridad, apartado 3 Calidad del aire interior del Código Técnico de la Edificación (CTE).  Este apartado fue modificado sustancialmente por la Orden FOM/588/2017 de 15 de junio, introduciendo el caudal variable, por lo que creemos interesante comparar los caudales exigidos por el Código en su versión previa a la modificación (CTvp) y en su versión modificada en 2017 (CTvm).

Comparación de caudales

El CTvp establecía unos caudales de ventilación fijos y permanentes, como es sabido, esto no es eficiente energéticamente, especialmente en viviendas con ausencia diurna de sus ocupantes por razón de trabajo, máxime si estas viviendas están situadas en zonas con inviernos severos. El  CTvm intenta solucionar este inconveniente partiendo de la consideración de que se debe mantener la concentración de dióxido de carbono en el interior de la vivienda en una tasa inferior a 900 ppm, permitiendo concentraciones puntuales superiores a este límite pero acotando el acumulado anual de estos picos de concentración. Digamos que trata de adecuar el caudal de renovación a las necesidades de ventilación, es decir, introduce el concepto de DCV (Demanda controlada de ventilación) en la ventilación de las viviendas, no obstante para simplificar las cosas, el CTvm admite también el caudal fijo y permanente.

El CTvm, así mismo, contempla dos posibles métodos de cálculo del caudal de ventilación de la vivienda: caudal constante y permanente o bien, en su apéndice C, caudal variable en función del escenario de ocupación.

De forma sintética:

Diferencias entre CTvp y CTvm

CTvp y CTvm

Vamos a tomar como base de comparación un piso/vivienda de 2 habitaciones, dos baños (por ejemplo baño y aseo) y cocina, con aberturas de admisión en el comedor y dormitorios y aberturas de paso entre éstos y los baños y la cocina. En la vivienda conviven 3 personas que se ausentan durante el día por razón de su trabajo u ocupación externos a la vivienda.

En el CTvp, dado que existe paso del aire de comedor y dormitorios a los baños, el caudal venía determinado por los baños, con 15 l/s. por cada uno, y la superficie de la cocina, donde podríamos estimar orientativamente otros 15 l/s más. Por lo tanto, el caudal total de extracción de la vivienda sería de 45 l/s.

En el CTvm, para un piso de estas características, en la modalidad de caudal fijo y permanente  se exigen 24 l/s., mientras que en la modalidad DCV el caudal requerido será variable y dependerá del escenario de ocupación. Por ello, no puede darse una cifra concreta, pero contemplando distintos escenarios puede afirmarse que el caudal estará comprendido entre 6 y 32 l/s. con una media estimada de unos 19 l/s.

Así, por ejemplo, cuando todos los ocupantes de la vivienda se hallan ausentes, tendremos un caudal de ventilación total de solamente 6 l/s (1,5 l/s por los cuatro locales habitables: 2 habitaciones y dos baños). Contrariamente, cuando los 3 ocupantes están en la vivienda y levantados (no durmiendo) el caudal será máximo, de 32 l/s (cálculo realizado en base a la dilución de los 19 l/h de CO2 emitidos por cada ocupante, según anexo C del CTvm).

Sintetizando de nuevo:

CTvp y CTvm

Vemos que la legislación tiende por un lado a reducir los caudales de ventilación en aras de un ahorro energético y por otro lado a adecuar el caudal de acuerdo a las necesidades de ventilación (DCV), esto permite conseguir que el ahorro de energía no suponga detrimento en el confort ni en la calidad del aire interior que respiramos.

Sin duda el enfoque actual  del CTE (CTvm) abre nuevas perspectivas a los desarrollos futuros relativos a la tecnología de ventilación de las viviendas.

Demanda controlada ventilación: caso práctico

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